Mi primer viaje con la Brevita
Carreras de motos en el circuito urbano de La Bañeza

El 18 y 19 de agosto de 2007 tuve la oportunidad de disfrutar como un enano con mi Brevita. Tuve la oportunidad de ir al pueblo de La Bañeza, en la provincia de León, para presenciar en directo la prueba del campeonato de España de resistencia. Si bien es cierto que había tenido la ocasión de presenciar carreras de coches y motos en el Jarama, he de reconocer que lo que viví ese fin de semana no tiene comparación posible. No sólo ya por el placer de hacerte ochocientos kilómetros con la moto, sino porque la naturaleza de este circuito, el circuito urbano de La Bañeza, te introduce de lleno en el mundo de la competición. Los pilotos pasan por las vías que tú puedes utilizar y las calles son los talleres improvisados con furgonetas, remolques y tiendas de campaña. El ambientazo motero que coge el pueblo es para vivirlo, no soy poeta y no tengo la capacidad necesaria para que lo comprendáis los que no lo habéis vivido. La carretera invadida de monturas de dos ruedas, como una comunidad de amigos, que van a pasárselo bien. ¡Uf! ¡Qué pasada!

Ahora os muestro las fotografías que saqué durante estos días para compartir mi satisfacción con vosotros. Por temor a lo desconocido no me llevé la cámara buena, por lo que tuve que apañarme con la compacta de mi hermano y la calidad de las tomas no es la más deseable. Pido disculpas por ello. ¡Vayamos al espectáculo!

Antes de salir, la cara de risueños que teníamos mi hermano y yo.

Y después de llegar. Viaje tranquilo y sin incidentes. La Brevita se comportó como una campeona y apenas me resentí por el cansancio.

La iglesia de La Bañeza.

Y de paseo por el pueblo, admirando el museo improvisado de dos ruedas en el que se convierte el pueblo durante el fin de semana.

Y paseando llegamos a los talleres, que están en la misma calle. Allí se pueden apreciar perlas como esta Ossa.

Y comenzaron los entrenos. Entrenos libres de GP 125 cc.

Entrenos cronometrados de clásicas de 2T.

Finalizados los entrenos de dos tiempos nos fuimos por los talleres en busca del equipo Classic Co. Y allí estaban, afinando las dos Jawas.

La de Alberto.

Y la de Mauro.

La equipación de Mauro.

A la hora de trabajar, todos se pringan. Julián, Jose y Mauro afinando la Jawa de Alberto.

Y comienzan los entrenos cronometrados de clásicas de cuatro tiempos.

Error por mi parte busqué la curva de bajada, espectacular por las trazadas. Pero al estar en sombra me vi obligado a poner mucha sensibilidad en la cámara y por eso las tomas tienen tanto grano o están muy oscuras.

Mauro con su Jawa con el dorsal 53.

Alberto con su Jawa con el dorsal 11.

Y, finalizados los entrenos, la vuelta rápida y la “pole” fue para…

Sí, Mauro y su Jawa. ¡Felicidades, campeón!

Los últimos entrenos cronometrados fueron los de GP 125 cc. Si bien las motos de esta categoría son más “conocidas” y por ello, personalmente, no me llaman tanto la atención, si hay que destacar dos características. Uno, la velocidad a la que iban estos pilotos. De hecho, más de uno hizo un recto en una de las curvas, bueno, cambio de calles. Pero lo sorprendente es verlos a esa velocidad con el sol de atardecer tan molesto. Estas dos tomas son de las nueve de la tarde.

Finalizados los entrenos, continuamos disfrutando de las perlas que se pueden encontrar por el museo improvisado de La Bañeza.

Por mi espalda convencí a mi familia para dormir en un hotel apartado del tumulto de La Bañeza. Nos fuimos a Hospital de Órbigo, al hotel Paso Honroso. Allí, un caballero vigiló nuestras motos toda la noche.

De nuevo para La Bañeza y más perlas.

Warm Up de clásicas 4T.

Warm Up de GP 125 cc. Error por mi parte con la sensibilidad de la cámara. Disculpas.

Frente al taller de Classic Co. encontramos esta preciosidad. La Moto Guzzi V11.

¡Ya sé que pantalla voy a ponerle a mi Brevita! ;-)

Problemas con la Jawa de Alberto.

La Jawa de Mauro, lista para demostrar su poderío.

Buscando un buen emplazamiento para las carreras me topé con… esto.

Y Doña Rojelia.

Carrera de clásicas 4T.

La carrera no se desarrolló como debería de ser y algunos sacaron provecho de su experiencia en situaciones indebidas. Una pena, Mauro no pudo subir al podio.

La Jawa de Mauro después del esfuerzo.

Y la última carrera, GP 125 cc. ¡Cómo iba esta gente!

Y el vencedor.

¡Y ahora, de vuelta para Madrid!

Espero que hayáis disfrutado con esta muestra. Desde luego, nada comparado con lo que se vive allí. Para la próxima, en Cartagena a finales de septiembre, me llevaré el equipo fotográfico bueno y espero poder colgar mejores fotos.

Sorprendente que poco antes de Benavente, a unos doscientos ochenta kilómetros de Madrid una frenazo de los que volvíamos a casa fuera el preludio de la retención que nos acompañaría hasta casa. No está mal, casi 300 Km de tráfico denso. ¿Dónde se meterá tanto coche?